Manifiesto – En defensa de lo salvaje

Detrás de cada palabra, hubo una vez un gesto - André Leroi-Gourhan.

El movimiento humano no es una marca registrada ni un producto acabado listo para el consumo de masas. Es el resultado de un largo proceso evolutivo que desborda ampliamente sus caricaturas actuales: “deporte”, “ejercicio”, “entrenamiento”, “fitness”.

No se trata de inventar la pólvora, sino de restablecer dicho proceso en toda su riqueza biológica: ¡Por el retorno del animal humano a su estado salvaje! ¡Por la reapropiación de la capacidad física y de entornos saludables en los que desarrollarla!

MOVEMENT - integración vs. fragmentación

Si el movimiento admite clasificaciones, deben surgir de los patrones motores: estructuras coordinativas complejas que son respuestas motrices a demandas del entorno. En el ser humano dichas demandas requieren de variabilidad motriz, no de especialización. ¡Somos sistemas integrados, no máquinas!

TRIBE - comunidad vs. individualismo

Hoy, el movimiento como expresión de la capacidad física ha sido reducido a “ejercicio”: una práctica individual y ritualizada, una esfera separada de la vida y de la reproducción social. Debemos aspirar a una vida en común, alejada del «sálvese quien pueda», que integre el movimiento de forma orgánica en el día a día. 

HABITAT - ecología vs. sedentarismo

El mundo moderno reduce la necesidad de movimiento humano mediante la dependencia energética de combustibles fósiles y tecnologías. No anula la necesidad de movimiento, sino que la externaliza: consumismo, neo-colonialismo y degradación ecológica son algunas de las consecuencias del modo de vida sedentario.